Te miro con los ojos que tú no puedes ver

Aunque la senda sea larga, y haya piedras,
y haya árboles que nos tratan de impedir el paso.
Aunque la tristeza nos visite de vez en cuando
y el desaliento llame a nuestra puerta, de noche.
Aunque no te haya mirado,
te miro todo el tiempo
con los ojos que tú no puedes ver.
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