Ya volvimos

De vuelta de esa ciudad mágica que es un poco Cádiz, y también Sevilla. Que es, con sus calles empinadas y sus casas antiguas, como una inmensa y al mismo tiempo pequeña postal medieval que recuerda los tiempos pasados.
Vimos sus barcos surcando el Tajo camino del Atlántico. Y también sus plazas que recuerdan independencias pasadas y héroes de leyenda. Paseamos en el entrañable 28 y subimos al Barrio Alto en el elevador de Santa Justa.
Fueron pocas horas, apenas dos días colgados de su belleza. Pero tengo la certeza de que pronto volveremos. Cuando, tal vez, nuestra vida haya vuelto a cambiar camino de esa felicidad que ya no se marchará.
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Anónimo -