Por fin Lisboa

Ya llega, desde el cielo desbocado, la luna
azul de la noche meridiana.
Un fado forzosamente triste se escucha a lo lejos.
Es la Alfama que acoge el olor de los sueños.
Ya llega, desde el cielo desbocado, la luna
azul de la noche meridiana.
Un fado forzosamente triste se escucha a lo lejos.
Es la Alfama que acoge el olor de los sueños.
1 comentario
Anónimo -
Por fin caminar de la mano por la Alfama y escuchar fados tristes con mi cabeza en tu hombro. Por fin el eléctrico 28 y los pasteis de nata de la pasteleria de Belem.
Por fin, Lisboa, a la que siempre volveré, si es contigo.